Andrés y Tatiana


Compartir

Soñar, crear, vivir. Os he contado en alguna ocasión la suerte que he tenido y tengo de inmortalizar momentos tan especiales y con tanto sentimiento. Hoy os dejo con una boda de mucho arte, en tierras granadinas un doce de agosto y como protagonistas Tatiana y Andrés. 

Visitar nuevos lugares, explorar sus encantos y sacarles partido, para mí es salir de la zona de confort a la que normalmente estoy acostumbrado. Me encantan los nuevos retos, las aventuras y por supuesto conocer a gente tan maravillosa. 

Todo empezó un viernes por la tarde, Tatiana y sus amigas se inventaron una pre-fiesta en la piscina. El buen tiempo pero sobre todo el buen rollo no pudo ser mejor, así que ahí tenéis el resultado, un grupo de amigas disfrutando entre risas. Después le tocó al novio, el me llevó con sus amigos a la famosa discoteca Mae West de Granada, un lugar donde relajarse al lado de ellos y disfrutar desde ya de su boda. 

Y llegó, llegó el momento de ponerse de punta en blanco, de corroborar aquello que tantos años se habían estado demostrando. Ambos se vistieron en el Hotel Palacio de los Patos. Un hotel siempre te da juego para hacer fotos preciosa, tanto Tatiana como Andrés estuvieron acompañados de sus padres y amigos, no los dejaron solos ni un momento, nadie quería perderse nada.

Nos traslademos a la Iglesia Perpetuo Socorro, una iglesia acogedora que hizo el ambiente mucho más especial. Andrés y Tatiana llevan toda la vida juntos y su complicidad llega a unos límites que te hacen entender porque están ahí, porque dan ese paso, te hacen entender el significado de ser solo uno, de admirar y querer a una persona con tanta naturalidad. También vivimos momentos muy emotivos cuando seres queridos se subieron al estrado a dedicarles unas palabras. No se hizo ni mucho menos pesado, una ceremonia que hizo remover los sentimientos de todos los presentes.

Al acabar, se marcharon en un coche clásico siendo ya marido y mujer. El tiempo nos dejó una puesta de sol de cine y el momento nos regaló un recuerdo íntimo entre ellos.

Con los nervios fuera, después de haber dado el SI QUIERO y saber que tienen toda una vida juntos, celebraron este día en el Club de campo grupo Mamunia. Un coctel perfecto, una celebración con muchos detalles, donde Tatiana quiso que sus abuelos también fueran protagonista, por todo el amor que le habían dado. Y la sobre mesa se hizo al aire libre, en una carpa impresionante. Las altas horas de la madrugada no hicieron perder el ritmo de la fiesta, disfrutaron como niños desde principio a fin de su día, solo hay que ver cada foto que te transporta a ese lugar, a ese momento de tanto cariño, tantas risas y tantos recuerdos. 

Ha sido un placer conoceros, dejarme daros ideas y llevarlas a cabo, compartir conmigo este día tan especial para vosotros. Porque hay casualidades perfectas en los sitios más exactos y vosotros tuvisteis la suerte de encontrarla hace ya muchos años. Porque pocas personas se conocen tan bien como para saber que han nacido para morir juntos. 



Porque el amor que os tenéis es intocable, cuidarlo siempre y mantenerlo vivo. Gracias por confiar en mi trabajo, espero que el recuerdo que os dejo sea equivalente al gran día que pasasteis e hicisteis pasar. Enhorabuena pareja, disfrutar hoy mañana y siempre.